miércoles, septiembre 28, 2005

Jacinto

Hyacincthos se llamó el hijo de la musa Clío, un joven dotado de gran belleza que era muy amigo de Apolo, por más que las malas lenguas -que ya las había en aquella época- dijeran que el dios del sol se había apasionado por él. Un día, al lanzar Apolo el disco, el viento lo desvió con tan mala fortuna que alcanzó a Hyacincthos en la cabeza, matándolo en forma instantánea. Desolado por el accidente, Apolo transformó la sangre que salió de la herida de su amigo en una flor de color azul, o a veces violeta: el jacinto.
Debido a su bella tonalidad, este nombre fue dado también a una piedra semipreciosa, el circón, que por alguna razón que desconocemos es señalada como símbolo de la lealtad e indicada para la meditación. No obstante, hay piedras de circón de otros colores, tales como rojo y amarillo.El nombre de Hyacincthos pasó al latín como Hyacinthus y como Hyacinthe al francés, lengua de la cual llegó al español como Jacinto. El nombre de la planta se registró por primera vez en nuestra lengua en 1438.